El mango es una fruta tropical que posee muchas propiedades nutritivas. Se le considera como una fruta antioxidante, ya que es rica en vitaminas A y C. Debido a su alto contenido de estas vitaminas y flavonoides, al mango se le considera como una fruta anticancerígena (previene el cáncer). Estas vitaminas facilitan la absorción de hierro, evitando anemia.

Además, el mango es rico en vitaminas del complejo B, sobretodo en vitamina B6 (piridoxina) y B3 (niacina), quienes permiten un adecuado funcionamiento del sistema nervioso, mejoran la piel y el cabello. Esta fruta tiene un aporte alto de triptófano, el cual es un precursor de la serotonina, una hormona que ayuda a que nos sintamos felices y evita la depresión. Por lo mismo, el triptófano ayuda a sentirnos más relajados, tranquilos y de mejor humor.

Al igual que la papaya y la piña, el mango contiene enzimas que ayudan a tener una mejor digestión de proteínas, mejorando la absorción de nutrientes. También es una fruta rica en fibra, ayudando a aumentar el transito intestinal.

Esta fruta es muy versátil ya que se puede utilizar en diferentes preparaciones, tanto dulces como saladas. Esta fruta se puede utilizar en postres, en preparaciones de jaleas, como topping, en cócteles de frutas, en salsas, como fruta seca, con pepitoria, como mango verde, y en ensaladas.

Su rico sabor permite que sea una fruta que se pueda consumir de varias maneras, siendo bien aceptada por los niños. Debemos tomar en cuenta que debido a todas las bondades que esta fruta, se debe de incluir en la alimentación de los niños, para que nuestros hijos crezcan sanos y fuertes.